Emitir mensajes o comunicar


Los planes de comunicación de cualquier tipo de organización suelen fallar por falta de proactividad, dinamismo, compromiso y entusiasmo. La mayoría ni siquiera tienen en cuenta estas condiciones para hacer que sean efectivos.

Especialmente cuando se trata de políticas de comunicación institucional, la carencia de estas actitudes es siempre la causa principal de sus fracasos.

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Causes and effects


Building a place brand is a harder task than that supposed. What happens is urgency pushes stronger and not all the campaigns we can see are real branding ones. This is the result of the historical confusion between some disciplines, such as marketing, touristic promotion and even propaganda, among others.

Place branding is a very specific science. I dare to name it so, as I firmly believe we can design and plan actions to meet our goals. As a lab issue, this is a matter of causes and effects.

Francisco, el comunicador sorpresa


No tengo ninguna duda de que el pontificado del nuevo Para va a cambiar de raiz la forma de comunicar de la Iglesia. Vemos aquí su primer discurso, la homilía que ofreció a los cardenales después de su elección. No fue su primer mensaje, ya que ése lo dio en su impresionante y sorprendente salida al balcón, pero si fue lo que podríamos llamar su primer discurso, aunque fuera interno:

“En estas tres lecturas veo que hay algo en común: es el movimiento. En la primera lectura, el movimiento en el camino; en la segunda lectura, el movimiento en la edificación de la Iglesia; en la tercera, en el Evangelio, el movimiento en la confesión. Caminar, edificar, confesar. Caminar. «Casa de Jacob, venid; caminemos a la luz del Señor» (Is 2,5). Ésta es la primera cosa que Dios ha dicho a Abrahán: Camina en mi presencia y sé irreprochable. Caminar: nuestra vida es un camino y cuando nos paramos, algo no funciona. Caminar siempre, en presencia del Señor, a la luz del Señor, intentando vivir con aquella honradez que Dios pedía a Abrahán, en su promesa. Edificar. Edificar la Iglesia. Se habla de piedras: las piedras son consistentes; pero piedras vivas, piedras ungidas por el Espíritu Santo. Edificar la Iglesia, la Esposa de Cristo, sobre la piedra angular que es el mismo Señor. He aquí otro movimiento de nuestra vida: edificar. Tercero, confesar. Podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, algo no funciona. Acabaremos siendo una ONG que da pena, pero no la Iglesia, Esposa del Señor. Cuando no se camina, se está parado. ¿Qué ocurre cuando no se edifica sobre piedras? Sucede lo que ocurre a los niños en la playa cuando construyen castillos de arena. Todo se viene abajo. No es consistente. Cuando no se confiesa a Jesucristo, me viene a la memoria la frase de Léon Bloy: «Quien no reza al Señor, reza al diablo». Cuando no se confiesa a Jesucristo, se confiesa la mundanidad del diablo, la mundanidad del demonio. Caminar, edificar, construir, confesar. Pero la cosa no es tan fácil, porque en el caminar, en el construir, en el confesar, a veces hay temblores, existen movimientos que no son precisamente movimientos del camino: son movimientos que nos hacen retroceder. Este Evangelio prosigue con una situación especial. El mismo Pedro que ha confesado a Jesucristo, le dice: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo. Te sigo, pero no hablemos de cruz. Esto no tiene nada que ver. Te sigo de otra manera, sin la cruz. Cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor. Quisiera que todos, después de estos días de gracia, tengamos el valor, precisamente el valor, de caminar en presencia del Señor, con la cruz del Señor; de edificar la Iglesia sobre la sangre del Señor, derramada en la cruz; y de confesar la única gloria: Cristo crucificado. Y así la Iglesia avanzará. Deseo que el Espíritu Santo, por la plegaria de la Virgen, nuestra Madre, nos conceda a todos nosotros esta gracia: caminar, edificar, confesar a Jesucristo crucificado. Que así sea”.

“It is independentism that hurts Spain´s Brand”

Aside


“The perception of Spain does not hurt that of Cataluña. It is the other way”. This is the conclusion of the last report of the Spain´s Brand Observatory, that monitors the Brand of Spain. This Observatory is a part of the Instituto Elcano, an official organism of the Spanish Government that takes care of anything around and into the Nation Brand.

Its Director, Javier Noya, stresses the fact: “It is independentism that hurts the Brand of the country“.

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Spain´s Brand is getting better and better in the foreign media. And, for the first time in 4 years, we can see positive articles about the country.

Full article in Diario ABC

Una brutal demostración de identidad


No hay Branding más sostenible que el que transmite una realidad. El Place Branding no es otra cosa que entender lo que eres y tener la habilidad de comunicarlo. Pero ni es tan sencillo tener la capacidad para reconocerse ni lo es saber transmitirlo.

La Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Londres fue una lección magistral de comunicación, un ejercicio coral de identidad nacional en el que todos reconocimos sin artificios la esencia misma del Reino Unido.

No hubo nada accesorio ni nada se pudo echar en falta en una ceremonia que nos paseó con una elegancia y sencillez infinitas sobre la historia de una gran nación. Si hace cuatro años Pekín quiso gritar al mundo de lo que eran capaces en China, con una ceremonia llena de demostraciones de lo que pueden ser, ayer Londres no tuvo más que abrir el libro de su propia Historia.

Abrieron el libro y ni siquiera faltó Peter Pan. Londres supo reivindicar con orgullo y sencillez, sin adornos ni estridencias, su propia identidad.

La campiña de la gente, la revolución industrial de la sociedad, la cultura de todos, la música pop, la universalidad del cine. “This is for everyone”. La ceremonia tuvo uno de sus momentos más emotivos en uno de los muchos reconocimientos que Londres 2012 quiso hacer a su pueblo. El creador de internet tuvo su merecido minuto de gloria olímpica. pero como lo tuvieron las enfermeras del NHS, los niños del GOST, las sufragistas, la campiña, los caídos en las grandes guerras o la mismísima reina, que demostró ser parte de una nación que la adora.

La unión de realidad y ficción que vimos cuando el mismísimo James Bond recogía a la reina en Buckingham Palace y volaba con ella en helicóptero al estadio olímpico fue algo sublime. Entendimos entonces que ambos son ficción y, al mismo tiempo, realidad. Isabel II supo estar a la altura de las circunstancias, una altura que no era otra la de la misma identidad de su pueblo. Ella también se reconoció en ese impresionante ejercicio coral de identidad. Sí, la reina es persona y personaje. No podíamos haber imaginado una forma mejor de transmitirlo.

Londres volvió a humanizar ayer los Juegos. Todo nos sonó a uno de esos cuentos londinenses en los que la ficción es tan real que no queremos que nunca acabe.

Londres 2012 nos demostró cómo el orgullo de ser uno mismo te ayuda a transmitir lo que eres. La diferencia entre emitir un mensaje y comunicar está en saber contagiar, y eso lo hizo el equipo de Coe y Boyle superando la perfección.

Si hay una sensación parecida a la que transmitía Peter Pan sobrevolando Londres, esa fue la que nos transmitió esta brutal demostración de identidad.

Londres ha vuelto a reinventar el Olimpismo. Le ha quitado eslóganes de cartón y nos ha colocado el más creíble de todos: “Inspire a Generation”.  que estaba inmerso en ceremonias inaugurales Les quitó eslóganes de cartón, frases lapidarias. Y lo hizo demostrando que sabe como ninguna otra nación en el mundo qué es el Olimpismo.hizo un desplieguey orgullo que supo encontrar la mejor manera de transmitirlo al mundo. un ejemplo de cómo un país puede llegar a transmitir lo que es de la maneraTal vez sean los Juegos Olímpicos de Londres 2012 los que han llegado en una época más extraña de todos los celebrados en las últimas décadas. Barcelona 1992 vivía una época de nacimiento de una nación moderna, y todo era creatividad e ilusión. Pekín 2008 coronaba una etapa de crecimiento imparable de una nación que quiso demostrar de lo que podía ser capaz.

Hace siete años, cuando los miembros del Comité Olímpico Internacional eligieron Londres como sede de los Juegos de la Trigésima Olimpiada sobre París y Madrid, nadie en su sano juicio podría haber pronosticado el entorno socio-económico en el que iban a celebrarse.

Nunca en la reciente historia olímpica se han preparado unos Juegos con la discreción con la que Londres ha preparado los suyos. O es posible que estuviéramos más pendientes por sobrevivir ante lo que teníamos encima.

“This is for everyone”. Esa es la frase que ha sostenido el mítico Sebastian Coe desde que le dieron la batuta de estos Juegos que ha entendido como nadie. Y si le dio la gloria en los 800 y 1.500 metros a Gran Bretaña en dos citas olímpicas distintas, lo que le ha dado con estos Juegos es mucho más que eso.

Londres 2012 ha hecho lo imposible: reinventar los Juegos. No había otra salida ahora que la sociedad ya no se cree nada, y menos mega-eventos de millonarias inversiones. Somos el Reino Unido y estamos orgullosos de ello. Ese fue el mensaje de la apertura de los Juegos de Londres. Una ceremonia tan humana que es muy difícil poder comprenderla a estas alturas de la película si no queremos creérnosla.

 

Mexico vs Brazil


I´d like to share this interesting article on the perception the Public Opinion has about Mexico and Brazil. I found it in Latintellegence.com.

Although we can check economic data are similar or even better in Mexico, Brazil has had the ability to perform the positive role, that showing the glass half full, while Mexico has been condemned to be the country showing the glass half empty:

“The conventional U.S. wisdom today is that Mexico is a problem, and Brazil is an opportunity. The reality is that while Mexico faces serious challenges, the United States shouldn’t count it out. And, while Brazil does present real promise, there are serious issues it has yet to take on.

Economically, these two countries are not as drastically different as current analyses suggest. Yes, Brazil has had six years of consistent high growth. In large part, these were the dividends from macroeconomic reforms begun in the mid-1990s under President Cardoso and reinforced and deepened by President Lula (in fact, the pick up in growth coincided with the start of Lula’s second term, when domestic money finally believed  his centrist promises).

By comparison, Mexico embarked on a similar reform process ten years earlier and earned its macroeconomic dividend in the 1990s, when Brazil was still struggling to rein in hyperinflation. Looking at per capita growth rates over the last twenty years (not just the last 7 or 8), Mexico and Brazil actually look fairly similar (with annual average per capita growth of 2.25% and 2.5% respectively).

While both countries have now solidified a range of necessary macro reforms, they face somewhat similar long-term  challenges. Both desperately need to invest in  infrastructure, in education, and to find ways to reduce stark inequalities. Both too are now thriving democracies – a plus on so many levels, but not for pushing through big comprehensive reforms.

There are of course big differences – but those don’t necessarily cut just in Brazil’s favor. Brazil is a bigger market, has ever-increasing oil finds, and is a complement to China’s rise – all positive. But it is also a more bloated state, stands in a much worse place vis-à-vis inequality and infrastructure, and faces worrisome inflationary and exchange rate pressures that threaten to undermine its recent gains.

Mexico is already a more export and manufacturing-led economy. And while Obama (and others) made much of  the potential of US-Brazil trade during his March visit, the reality is that the United States already depends on Mexico as its second largest export market – earning some $163 bn last year compared to $35 bn with Brazil.

Mexico is also a much more friendly business environment. According the World Bank’sDoing Business index, Mexico ranks 35th globally – and the highest in Latin America — while Brazil is a woeful 127th (out of a total of 183 countries). On the downside, Mexico lacks widespread credit (which is much more available in Brazil), suffers from too many monopolies and oligopolies, and so far competes with (rather than complements) China’s rise.

The upshot is that there is no clear “winner” in terms of future potential or peril. So what drives the misguided conventional wisdom? A recent paper by Roberto Newell, founder of the Mexican Institute for Competitiveness (IMCO), provides a partial answer.  Analyzing the Mexico coverage in the New York Times and Wall Street Journal since the late 1980s, he shows the increasingly negative tone and focus of the main U.S. papers of record. While political and economic news dominated both papers in the 1990s (in large part due to NAFTA), in recent years crime and the border have taken over the new cycle. Economic and political news – much of it good – rarely merit a mention, much less a sustained focus.

Without doing a similar in depth study, anecdotal readings of Brazil in the U.S. media shows the reverse – an almost ebullient focus  on economics and politics, with relatively few stories on crime (even though Brazil’s 25 per 100,000 inhabitants murder rate far exceeds Mexico’s 14).

This negative shift isn’t because that is the only news coming out of Mexico. Yes Mexico’s security situation is grave, but it isn’t Mexico’s only story. As the brief comparison above shows, there are many economic and political strengths (and weaknesses) in both countries. Newell lays out many more of Mexico’s advantages and advances vis-à-vis the much touted BRICs, which include Brazil.

This skewed coverage hits both countries – though Mexico the hardest. For Brazil, it encourages the “hot money” flowing in, further aggravating the underlying economic weaknesses. For Mexico, the resoundingly negative take may, somewhat paradoxically, make it harder to address the security challenge. To see through necessary changes, Mexicans need some sense of optimism and can-do spirit, as well as a sense of what can be lost – and that is so much of what Mexico has gained.”

From Latintellingence.com