La Iglesia como marca lugar


Hay lugares en el mundo que no se pueden marcar en Google Maps y, sin embargo, tienen una marca tan fuerte como los que podemos señalar. Tienen o deberían tenerla.

La Iglesia Católica ha adolecido durante años de una política de comunicación acorde con lo que debería ser. ¿Qué debería ser, por cierto, la Iglesia Católica?. No vamos a entrar a valorar esto, sino que iremos directamente a las sensaciones que provoca.

La elección del nuevo Papa ha conseguido traer, sorpresivamente, lo que desde hace tantos años se echaba en falta en la Iglesia: comunicación.

La Iglesia, como los Estados, alimenta su política de signos. Sólo que, en este caso, la cosa ha sido improvisada y, por ello, queda fuera de toda sospecha.

No tengo ninguna duda de que vamos a tener el privilegio de asistir, de la mano del nuevo Papa, a grandes lecciones de comunicación. De Comunicación con mayúsculas, en un tiempo en el que echábamos en falta la proactividad, el compromiso y el entusiasmo de los que nos deben transmitir.Image

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