Una brutal demostración de identidad


No hay Branding más sostenible que el que transmite una realidad. El Place Branding no es otra cosa que entender lo que eres y tener la habilidad de comunicarlo. Pero ni es tan sencillo tener la capacidad para reconocerse ni lo es saber transmitirlo.

La Ceremonia de Apertura de los Juegos Olímpicos de Londres fue una lección magistral de comunicación, un ejercicio coral de identidad nacional en el que todos reconocimos sin artificios la esencia misma del Reino Unido.

No hubo nada accesorio ni nada se pudo echar en falta en una ceremonia que nos paseó con una elegancia y sencillez infinitas sobre la historia de una gran nación. Si hace cuatro años Pekín quiso gritar al mundo de lo que eran capaces en China, con una ceremonia llena de demostraciones de lo que pueden ser, ayer Londres no tuvo más que abrir el libro de su propia Historia.

Abrieron el libro y ni siquiera faltó Peter Pan. Londres supo reivindicar con orgullo y sencillez, sin adornos ni estridencias, su propia identidad.

La campiña de la gente, la revolución industrial de la sociedad, la cultura de todos, la música pop, la universalidad del cine. “This is for everyone”. La ceremonia tuvo uno de sus momentos más emotivos en uno de los muchos reconocimientos que Londres 2012 quiso hacer a su pueblo. El creador de internet tuvo su merecido minuto de gloria olímpica. pero como lo tuvieron las enfermeras del NHS, los niños del GOST, las sufragistas, la campiña, los caídos en las grandes guerras o la mismísima reina, que demostró ser parte de una nación que la adora.

La unión de realidad y ficción que vimos cuando el mismísimo James Bond recogía a la reina en Buckingham Palace y volaba con ella en helicóptero al estadio olímpico fue algo sublime. Entendimos entonces que ambos son ficción y, al mismo tiempo, realidad. Isabel II supo estar a la altura de las circunstancias, una altura que no era otra la de la misma identidad de su pueblo. Ella también se reconoció en ese impresionante ejercicio coral de identidad. Sí, la reina es persona y personaje. No podíamos haber imaginado una forma mejor de transmitirlo.

Londres volvió a humanizar ayer los Juegos. Todo nos sonó a uno de esos cuentos londinenses en los que la ficción es tan real que no queremos que nunca acabe.

Londres 2012 nos demostró cómo el orgullo de ser uno mismo te ayuda a transmitir lo que eres. La diferencia entre emitir un mensaje y comunicar está en saber contagiar, y eso lo hizo el equipo de Coe y Boyle superando la perfección.

Si hay una sensación parecida a la que transmitía Peter Pan sobrevolando Londres, esa fue la que nos transmitió esta brutal demostración de identidad.

Londres ha vuelto a reinventar el Olimpismo. Le ha quitado eslóganes de cartón y nos ha colocado el más creíble de todos: “Inspire a Generation”.  que estaba inmerso en ceremonias inaugurales Les quitó eslóganes de cartón, frases lapidarias. Y lo hizo demostrando que sabe como ninguna otra nación en el mundo qué es el Olimpismo.hizo un desplieguey orgullo que supo encontrar la mejor manera de transmitirlo al mundo. un ejemplo de cómo un país puede llegar a transmitir lo que es de la maneraTal vez sean los Juegos Olímpicos de Londres 2012 los que han llegado en una época más extraña de todos los celebrados en las últimas décadas. Barcelona 1992 vivía una época de nacimiento de una nación moderna, y todo era creatividad e ilusión. Pekín 2008 coronaba una etapa de crecimiento imparable de una nación que quiso demostrar de lo que podía ser capaz.

Hace siete años, cuando los miembros del Comité Olímpico Internacional eligieron Londres como sede de los Juegos de la Trigésima Olimpiada sobre París y Madrid, nadie en su sano juicio podría haber pronosticado el entorno socio-económico en el que iban a celebrarse.

Nunca en la reciente historia olímpica se han preparado unos Juegos con la discreción con la que Londres ha preparado los suyos. O es posible que estuviéramos más pendientes por sobrevivir ante lo que teníamos encima.

“This is for everyone”. Esa es la frase que ha sostenido el mítico Sebastian Coe desde que le dieron la batuta de estos Juegos que ha entendido como nadie. Y si le dio la gloria en los 800 y 1.500 metros a Gran Bretaña en dos citas olímpicas distintas, lo que le ha dado con estos Juegos es mucho más que eso.

Londres 2012 ha hecho lo imposible: reinventar los Juegos. No había otra salida ahora que la sociedad ya no se cree nada, y menos mega-eventos de millonarias inversiones. Somos el Reino Unido y estamos orgullosos de ello. Ese fue el mensaje de la apertura de los Juegos de Londres. Una ceremonia tan humana que es muy difícil poder comprenderla a estas alturas de la película si no queremos creérnosla.

 

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El poder de los Juegos Olímpicos


No hay duda de que los medios de comunicación y su cada vez más amplia cobertura en directo de los eventos deportivos revolucionaron el significado y la importancia del deporte en la sociedad.

La épica de los Juegos Olímpicos se engrandeció con ello, pasando de ser el escenario de grandes hazañas deportivas a ser el lugar donde las tribus nacionales compiten por el triunfo de su propia identidad.

Pero la competición no se limita a la pista, las medallas y la gloria olímpica. La lucha por ser sede de unos Juegos es una lucha entre ciudades, entre países: todos son ya conscientes del enorme poder de branding de unos Juegos Olímpicos.

Quién no recuerda la lucha final y mediática que mantuvieron Río de Janeiro, Chicago y Madrid para conseguir su nominación como sede olímpica en 2016? Tan fuerte puede ser el impacto inmediato a ganar como el golpe por no hacerlo. Fue ese, precisamente, el primer revés de Obama como presidente. Para parte de la Opinión Pública, el resultado de la votación hablaba también de la imagen exterior de los EEUU.

Barcelona no sería lo que la gente identifica hoy con Barcelona sin los Juegos Olímpicos. La identidad de la ciudad está marcada a fuego por los JJOO del 92. Para España, Barcelona 92 fue crucial en la vertebración interna del país y la consolidación de su imagen exterior. Fue determinante para dar un vuelco a la marca del país.

Sin embargo, nada habría sido igual si los Juegos no hubieran sido parte de una estrategia en la que se alinearon perfectamente acciones internas y externas. España ha sido, sin duda alguna, uno de los mayores casos de éxito de una estrategia de marca país.

Ahora es Río, Brasil, el gran ejemplo a seguir y analizar: organizar el Campeonato Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos de 2016 significa tanto para la imagen de un país emergente que no hay nada en el planeta que, hoy en día, pueda hacer más por una marca nacional.

Los Juegos Olímpicos son capaces de generar en la ciudad que los alberga un impacto sin parangón. Ningún otro evento es capaz de contribuir en la creación y proyección de la imagen de una ciudad como los JJOO.

¿Por qué unas ciudades se han visto catapultadas por los JJOO y otras no? Por la concepción misma de la trascendencia del evento que ha tenido cada una, por el diseño de su estrategia global de marca y, sobre todo, por su ejecución.

Unos Juegos Olímpicos no generan por sí solos una marca que, además, sea sostenible en el tiempo. Eso lo hace la estrategia de branding y el rigor en su ejecución.

Barcelona entendió, diseñó y sigue ejecutando a la perfección un plan estratégico global. Fue la ciudad de los Juegos y hoy es mucho más que eso. La enorme personalidad de la ciudad cuenta ya con varios focos (sociales, económicos, deportivos, culturales…) que la proyectan permanentemente al exterior.
¿Entendió Atenas -sede de los Juegos de 2004- la fuerza olímpica de la misma manera, como palanca de desarrollo de su imagen?

 

The importance of sports for Country Branding, a blog by Marta Vallejo Arenaz

No hay duda de que los medios de comunicación y su cada vez más amplia cobertura en directo de los eventos deportivos revolucionaron el significado y la importancia del deporte en la sociedad.

La epica de los Juegos Olímpicos se engrandeció con ello, pasando de ser el escenario de grandes hazañas deportivas a ser el lugar donde las tribus nacionales compiten por el triunfo de su porpia identidad.

Pero la competición no se limita a la pista, las medallas y la gloria olímpica. La lucha por ser sede de unos Juegos es una lucha entre ciudades, entre países: todos son ya conscientes del enorme poder de branding de unos Juegos Olímpicos. Quién no recuerda la lucha final y mediática que mantuvieron Río de Janeiro, Chicago y Madrid para conseguir su nominación como sede olímpica en 2016? Tan fuerte puede ser el impacto inmediato a ganar como el golpe por…

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